sábado, 27 de septiembre de 2008
10. Blank
Mi cuerpo me posee, me ordena matarte... Mi mente simplemente se ha muerto...
La resurreción existe...
miércoles, 24 de septiembre de 2008
9. Tedio Urbano
TEDIO URBANO
Los mismos amigos.
Los mismos compañeros.
Los mismos lugares.
Los mismos tiempos.
Ya no te quiero.
Nunca te quise.
Nunca te querré como tu me querrás.
Ya todo es lo mismo.
¿Cuál es mi motivación para seguir en este tedio urbano?
Los mismos comentarios.
Las mismas miradas.
Las mismas caricias.
Ya no existen, ya no surten el efecto en mí.
Ya todo es lo mismo.
Ahora sólo me burlo de lo que podría haber hecho sin ti.
sábado, 20 de septiembre de 2008
8. Sea Of Trees
SEA OF TREES

Estoy escuchando música, una canción preciosa que dediqué. Malamente dediqué. No es que me arrepienta, pero pude "dedicar" algo mucho mejor y más acorde con mis sentimientos.
¿Sabes? Me siento muy mal. Detrás de mi enorme sonrisa y ojos brillantes se esconde una niña agonizando, sola. Cortándose las venas con una galleta de animalitos, aparentando la forma de un elefante. Dije que aparentando, nunca dije que sería verídica mi opinión.
¿Sabes qué más? Es la doceava vez que repito la canción. ¡¿Qué?! No es mi culpa que su extensión no abarque la cantidad necesaria para escribir todo este texto para ti.
Y tampoco es mi culpa que las clases de mecanografía no sirvan de nada. ¡Ahí lo tienes, Captura!
Obviamente, tampoco es mi culpa que el grupo este no tenga Cd's o alguna otra manera de localizar sus canciones para así bajarlas al I-tunes y de ahí a mi hijo perdido: Shuppet.
¿Y cómo rayos la escuchas la canción? te preguntarás. O tal vez te de igual. Existe Youtube... Lo tedioso del asunto es que tengo que ir cada minuto con cuarenta y nueve segundos a otra ventana para habilitar la función "ver de nuevo".
Y sólo esto es para ti...
Probablemente, no te de el link ¿Por qué? Porque soy una cobarde. Lo siento. Pero estoy segura de que te enterarás de alguna otra manera y pondrás un comentarlo que me hará suspirar y decir: "Lucifer..."
O quizá si te de el link...
Es ahí donde me doy cuenta de lo melodramática que soy. De creer la verdad. ¿Por qué soy así? Es en serio. Alguien responda...
¿Quién me manda a ser así? ¿Será que acaso poseo una mente realmente débil para darte gusto?
Pareciere que sí. Eso me entristece aún más aquí...
Mira, he puesto varias palabras, miradas o lo que sea allegadas a los demás. ¿Qué gano con eso? No tengo la menor idea, sólo, en lo que a mi respecta, pierdo. A menos que sea una perfecta masoquista suicida afirmaría lo contrario.
Estoy realmente segura de mis razones de existir. Lamentablemente, no son benévolas como yo quisiera.
sábado, 13 de septiembre de 2008
7. Reflejos asimétricos

-¡Hola!
-¿Quién eres?
-Soy yo... ¿y tu quién eres?
-Soy tu...
-¿Qué haces aquí?
-Lo mismo que tu...
-¿Qué es lo que yo hago aquí?
-Lo mismo que yo...
-Está loca. Siempre véola charlando con el espejo. Desde esta ventana la veo discutiendo con él -Le dijo la joven muchachita, a un señor avejentado, de unos 45 años, impecable de blanco con un letrero azul a la altura de su corazón: "Dr. Albert Musseviere"
-Usted tiene toda la razón, señorita Claudia, por eso es que ella está aquí ¿Lo recuerda?- díjole.
-Sí, doctor. Pero, también está para que descubramos su mal. Lamentablemente, no hemos llegado a eso, ya que es concretamente difícil establecer una conversación con nuestra paciente.
-¡Qué extraño! Tan elocuente que se ve desde esta ventana.-exclamó el doctor con cierta ironía
-Es por el espejo... Siempre conversa con el espejo.-dijo pensativa la fiel asistente del doctor
-Recuerdame Claudia... ¿Por qué le pusimos un espejo?
-Doctor, no lo recuerdo en este preciso momento. Pero, la verdad, nunca me esperé esta reacción de su paciente
-Bueno, tenemos la certeza de que es realmente extraño de su parte hablar con el espejo, con su reflejo.
-Doctor, realmente no tenemos determinado si habla con su reflejo o con los materiales del artículo. Sólo ella sabe con quién habla. o con quién no habla.- balbuceó la señorita
-Bien, ya no será solamente ella.- Con una sonrisa maliciosa, díjole
-¿A qué se refiere?- Abrió los ojos como platos.
-Tu hablaras con ella y verás con quién habla.- dijo, igual, el doctor
-Doctor, varios intentos he hecho en vano. Realmente, despierta mi curiosidad esta paciente tan compleja que tenemos. No he descartado, en realidad, la posibilidad de su presente autismo.
-¿Qué es lo que dice?- Le dijo el doctor desconcertadísimo.
-Lo que escucha. Clínicamente pienso que nuestra paciente es autista.- Serenamente respondió
-¿Por qué hace tal prejuicio?- El doctor preguntó...
-Porque ella es mi hermana...
viernes, 12 de septiembre de 2008
jueves, 11 de septiembre de 2008
5. Guinevere d'Angoulême

-¡Te digo qué tengo la total certeza de su veracidad!- Le dijo, Hanzi a Rosalind.
-Si eso es tan cierto... ¿Por qué yo no lo supe si soy su mejor amiga?- le respondió en un tono poco o nada conocido por su parte.
-Mira, del mismo modo que tu me cuentas todos tus problemas, primero, por ser tu pareja, Guinevere, lo hace con la suya, con Will.-Intentó explicarle,Hanzi, a, efectivamente, su novia.
-Bueno, eso es lo que creo... Si. Tiene madera para ser correcto.- Le dijo, con un cierto brío de conformismo.
-¿Ya lo ves? Todo lo que te cuento es porque me lo contó Will. Y como el es testigo de los actos, supongo que si tiene el respeto para que yo le crea... Y luego te lo diga a ti- exclamó Hanzi.
-¡Hades! No puedo creer que haya sucedido eso... es tan ilógico en ella...
-Tu sabrás. Pero es la verdad y lo siento mucho, Rosalind.

El novio "perfecto", como le decía ella a él, es, en efecto, creación de Guinevere. Guinevere en realidad tenía el poder de crear nuevas criaturas para complacer las necesidades de los demás...
Un día quiso satisfacer sus propias necesidades y, un día de invierno, se dedicó sólo a crear al ser que pudiese amar, respetar, en quién confiar...
"Yo, en lo personal, sigo su ejemplo... El hecho de que haya creado un hombre complementa a la mujer... Eso es lo que ella necesitaba.
Guinevere estuvo 5 años encerrada en la misma torre... pensando y pensando en las cualidades de la hermosa creación, tanto físicas como mentales...
"Will Black" Era lo único que decía...
Esta tan presente en mí el gran abastecimiento que se dio creando seres imperfectos... en los cuales, equivocadamente, confiaba...
La materia gris que les otorgaba a esas "amistades" era poca... Nunca la entendieron. Ni siquiera yo, su más fiel seguidora, la logré comprender algún día.
Es triste remembrar que ella nunca me amó como hizo con Will... Ella decía, para referirse a él como "perfección"
Siento sólo agonía al mencionar su nombre... En fin... Prosigamos...
-Will... ¿Me amas?- le solía preguntar.
-Si, Guinevere. Con todo mi enfermo corazón- le respondía.
Recuerdo que ella sólo se ponía roja y, a nosotras sus creaciones, nos ponía a hacer cosas prácticamente imposibles para nuestro compuesto organismo.
Maharani llegó a hacer mi mejor amiga. Era también una de sus creaciones para llegar a la felicidad.
Su defecto era, realmente, su modo de expresión. Era demasiado ignorante para varias cosas. Carecía de conciencia social y, respectivamente, era demasiado hipócrita.
Otra de mis grandes amigas fue Isis. Aunque fue una de mis mejores amigas, nunca llegamos a un buen nivel de conversación. Nunca hablamos de algo en realidad importante.
La que mejor me cayó sin duda fue Marion. Siempre alegre y optimista... También se enojaba pero enseguida una sonrisa se estrellaba en su rostro y por consiguiente, hacía que yo sonriese. A Guinevere le enfadó tanto su felicidad y no se explicaba el por qué... Terminó destruyéndola.
Yo nunca descubrí la bipolaridad de Jossete, sin embargo, me la reiteraban demasiado. Siempre creí de Jossete una niña dulce y buena, tanto que empalagaba, tanto a mí como a Guinevere... En este caso... Yo la terminé asfixiando.
Demeter era la que poseía una filantropía estratosférica. Guinevere pensó, que al crearla, nadie más que ella entendería sus problemas... El plan fracasó, Demeter terminó dándole consejos tanto a mí, como a sus otras creaciones.
Por último estuvo Angelique, la más serena y lógica de todas... A mí en lo personal, me aburrió con tantas razones para vivir... "Pienso luego existo" era su lema... era... Murió por sobre dosis de alucinógenos que yo le receté.
A Will, mi odiado, no lo pude matar. Él era, literalmente, una parte de Guinevere...¿¡Matar a mi ama!? Imposible.
Un día en el cuál no pude asistir a su presencia, ella yacía muerta... Guinevere, estaba tirada en el suelo con un gran charco de sangre alrededor de ella. Aún, por algunas partes, salía a borbones. Mientras que en el cráneo, ya estaba toda coagulada.
Will estaba bañado en su sangre... Mucha sangre... Tenía una daga en la mano, color marfil.
-¡Qué demonios has hecho Will!
-...
-¡Respóndeme pedazo de mierda!
-...
Comencé a correr en su dirección con la obvia furia que me cargaba. Saqué la única arma que poseía, una navaja de no más de 10 centímetros de largo. Me detuvo la mano y me la apretó con un desdén impresionante.
Sólo escuché palabras de su boca en un volumen apenas perceptible: "La amaba demasiado"
Me lanzó y yo, desconcertada, sólo vi detenidamente el transplante que se hacía en su cuerpo... El corazón de Guinevere abandonó su residencia y intentó apoderarse del humilde cuerpo de Will...
Equivocadamente, yo pensé que lo rechazaría... pero no ocurrió así. Will siguió viviendo... y Guinevere dentro de él.
Los celos me invadieron por completo. ¿¡Mi ama dentro de su más vanguardista creación!? ¡Yo tanto que luché para complacerla...!
Odié una vez más a Will...
Una y otra vez...
Y lo seguiré haciendo"

viernes, 5 de septiembre de 2008
4. Nerviosas sonrisas
Sonrisas ,fingidas, torcidas y nerviosas, llenas de duda.
Prólogo:
En lo que a mí concierne, todas las amistades que he hecho a lo largo de mi vida, son nada más y nada menos que falsas. Sí. Incluyendo la de Christinn...
Christinn fue la mejor amiga que pude tener en este mundo, pero, la adversidad de el universo me la quitó unos meses atrás...
I. El comienzo... ¿De qué?
-Vamos hija, se está haciendo tarde para tu primer día de cla...- dijo dulcemente mi madre.
-¡Hay mamá! ¡Dejame por favor! ¡¿Acaso no tienes idea de la clase de infierno al cuál me mandas?!-Interrumpí, casi gritando.
-Christina... Vamos hija mía... Ya vámonos.
-No quiero mamá, simplemente no me puedes obligar.
-Si que puedo.
Armé un completo berrinche, pero mi incomprensiva madre me logró subir al auto. El tiempo de silencio en el carro fue parcial, pero, obviamente, hasta el último segundo fue total.
-Que tengas un buen día Christina- me dijo mi mamá justo antes de bajar del auto y dirigirme hasta la cruel inmundicia llamada colegio...
-Igualmente mamá- dije con un interés mínimo.
Y así bajé del auto y me adentré a el primer cuarto que se localizaba en la entrada tapizado de papeles con letras negras y pequeñas.
Me dirigí hacia ellas y vi mi nombre completo en un peculiar salón... "Salón 77."
No me moleste si quiera a observar detenidamente mis compañeros de salón... "¿Para qué?" De todos modos tenía que llegar a un extremo nivel de conformismo para adaptarme a esta frívola sociedad... "¿Sí observaba mis compañeros... Podría cambiarlos? No." Entonces... "¿Para qué demonios me iba a molestar en ver los nombres de las personas que iban a compartir el salón conmigo?". Todo esto pensaba mientras me encontraba con antiguas amistades y las saludaba, haciéndoles la pregunta: "¿En qué salón te tocó?". Lamentablemente nadie de esas personas con las que me topé, antes de llegar a mi salón, respondió mi número. Lástima.
El trayecto se había acabado. Sólo vi frente a mí una inscripción arriba de una puerta: "77, Titular: Mtro. Ángel."
II. "7"... Un número benigno ó ¿simplemente demoníaco?
Al entrar al salón me percaté inmediatamente de la carencia de compañeros... Sólo estaba el maestro revisando la lista y una niña al fondo del salón...
Confieso apenadamente mi exhuberante misantropía, pero he de tener mis razones. Me acerqué a ella intentando conversar, alegróme mucho su amena reacción.
-Hola, soy Christina.- le dije en un tono desinteresado y fastidiado.
-¡Holaaaaaa yo me llamo Christinn! ¡Mira, qué divertido! ¡Tu eres mi traducción al español!-
-Oh mi Dios... ¡Me aturdes!- Le respondí algo enfadada.
-Oh, Lo siento mucho Christina, es que, me caes muy bien...
-No seas prejuiciosa... Aún no hemos establecido una buena conversación
-Pues empecemos- me dijo en un tono que no conocía.
Desde esa línea empezamos a hablar de cualquier cosa; nuestras familas, lo buenas que eran; el odio peculiar que teníamos a este maquiavélico lugar, el colegio y sus instalaciones; la exquisita misantropía que compartíamos... Me estremezco de pies a cabeza al recordar que eramos prácticamente iguales...
Mi mamá me notaba mucho más feliz de ir a ese asqueroso colegio, era feliz... Cada día una sonrisa se estrellaba en mi rostro mostrando un color tan bello que en mi vida conocí. Irradiaba felicidad. Feliz, feliz, feliz.
Llegamos a ser las mejores amigas de todo el universo. Los egoístas y los envidiosos nos observaban con amargura. Ella fue realmente la chispa de mi vida... pero un día todo cambió...
Fue un jueves ordinario, con las clases ordinarias pero un comentario del maestro hacia mi amiga fue extraordinario: "Christinn, tienes la necesidad de cambiar"
¡Qué todo el mundo maldiga su boca de profeta!
Al momento que las palabras fueron pronunciadas, Christinn se convirtió en una criatura totalmente diferente... Física y mentalmente.
Su persona no era la misma, la energía que había irradiado los últimos meses, los más felices de mi vida, se había esfumado así como así...
III. El intento de cambiar para recuperar.
¡Juro que intente hacer todo lo que me vino a la mente! Sé que no es necesaria mi histeria, pero, lo digo así para que me creas. Juro por el amor infinito de Dios que hice todo lo que tenía a la mano para poder recuperar a Christinn... Simplemente no pude...
-¿Chris?- Le pregunte en un tono casi perceptible.
-No me vuelvas a llamar así. Simplemente no soy ella.
-Y...¿Cómo quieres que te llame?
-¿¡Cómo saberlo!? Es más... te respondo con una pregunta... ¿Quién eres?- Me dijo.
-...Christina...
-Exactamente a esto quería llegar. Mira "Christina" ¿verdad? Eso en el aspecto literal. Y en el metafórico, profundo e importante...¿Quién eres?
Dios... No tenía la respuesta y empecé a balbucear mientras ella se fue con el maestro Ángel...
Empecé a reflexionar su pregunta y llegue a la conclusión que no soy nada. Solo existo... ¿Por qué? ¿Para qué? No lo se... Dios solo lo sabe... Y ¿quién es ese Dios al cual acudo tanto? Tampoco lo se... Pero ahí esta... Supongo que ha de ser una forma de explicar la existencia... Me conformo.
Intenté de todo para recuperar a Christinn... Recuerdo tan bien que llevé fotos, recuerdos, dulces, todo eso que nos hacía como eramos... Intenté también fingir bien su anterior aspecto... Sé que solo le di lástima, y es una pena porque intenté hacer lo mejor.
Terminé fastidiandome y me dije a mi misma: "Que el destino lo lleve a la deriva"
IV. El justo asesinato
Me apena confesarlo pero... debido a este estrado y a nuestra ley tengo que decirlo todo. La verdad yo fui la que la mate... Pero, tranquilos, no se precipiten. He de tener mis razones como una homicida. ¿Buenas? No lo se. Ustedes me van a juzgar ¿cierto? Entonces... empiecen a hacerlo señores.
Fue un domingo, en su iglesia puede ser pecado, puede que no. Ella iba caminando con el maestro Ángel cargando una bolsa de telas de colores diversos. ¿Qué hacia con ella? No tengo la remota idea pero ¿A mí qué?
Los seguí, los espié, no note nada extraño salvo las miradas que se dirigían entre sí. Bueno, el caso es que él la dejo en su casa, entre justamente después de ella y hasta imagine que me había salvado de todos los inconvenientes.
Mis supocisiones no eran erradas. Realmente me encontré en un estado de completa felicidad, como la de antes, al saber que ella no se dio cuenta de nada.
Me coloqué unos guantes transparentes, de látex, para hacer mi trabajo limpio y prolijo; mi arma era apenas un tubo de metal, afilado de un lado; llevaba el cabello sujetado y con una red, para no dejar algún rastro de mi presencia. Con mis pasos más silenciosos subí atrás de ella y yo cerré la puerta.
¿Debo hacer notar la brutalidad de mi actos tanto así para que pongan cara de disgusto? Si me lo piden he de hacer un libro, explicando el homicidio casi perfectamente salvaje.
El caso total, censuradamente, es su muerte ¿O me equivoco? No.
En la pared escribí: "Just Christinn"(Sólo Christinn), como se muestra en las fotos policíacas... Su sangre sirvió como pintura y su cómoda como mi lienzo. Perfecto ¿No?
V. La verdad tiene que salir ¿Siempre?
-¿Dónde está Christinn?-Ángel, descaradamente, se acercó a preguntarme.
-No tengo la mínima idea, profesor.- Le contesté...
Tres meses después de la confesión
VI. Epílogo
Bueno, heme aquí por mis actos, queridos espectadores. La cadena perpetua que me han sentenciado por mi pequeño crimen sólo me tendrá a la deriva...
