Está un poco triste...
Cualquier comentario acerca de eso, la tristeza, será borrado *.*
xD
Ok, no. No borraré comentarios 8-)
La entrada :3
дηđ đαđđy †εℓℓş мз †hα† ع√εη αηgεℓş fαℓℓ

Fue un cálido día de invierno, raro en el bosque, cuándo Angela y yo andábamos caminando por el bosque, con un aire enamorado.
Cálido, un calor abrazador se hacía presente en toda la verde extensión.
Me limité a asentir suavemente porque no estaba del todo seguro...
¿Qué hora sería ya? Bueno, en ésta región anochece muy pronto, quizá a las 7 de la noche está oscurísimo... Pero ya no era esa hora, o al menos eso pensé.
El calor me seguía sofocando...
Era un calor intenso, realmente no podría ser algún incendio, se vería humaredas, alguna chispa... Pero nada de eso nos acompañaba. No obstante, era de noche, apenas tenía un short y unas sandalias, aún así me asaba de adentro hacia fuera.
Notaba que Angela también estaba acalorada puesto que sólo vestía una falda, una blusa de tirantes y unas sandalias... No tiritaba como antes.
Caminamos cerca de 2 horas. 2 inquietantes horas.
Mentira sería decir que encontramos algo, o que estábamos más activos que nunca.
Sentámosnos a descansar...
Vi una luz proveniente de arriba... Venía hacia nosotros...
-¡CUIDADO ANGELA!- grité mientras empujaba a mi novia hacia mi lado opuesto.
-¡ANGELA!- grité instintivamente, mientras me abría paso entre arbustos.
-¡Aquí estoy!- me respondió, casi sin voz, pero sabía
que estaba gritando a más no poder.
Entre tanto escombro, fue impresionantemente hallarla, le ayudé a pararse y noté como la sangre emanaba de una de sus rodillas. Hice de mi playera que estaba en una bolsa que llevaba a un lado un torniquete algo primitivo. Gimió de dolor y luego se calmó un poco. Noté su gran confusión y nerviosismo, así que decidí improvisar.
-Ja, pareciera que estábamos en el blanco de los meteoritos- dije agregando un esfuerzo de humor, parecía casi de esas líneas que dicen los actores de shows cómicos, todos serios y por detrás se oyen las risas pre-grabadas.
-¿Qué paso?- dijo evitando lastimarme con sus críticas acerca de mi mal chiste.
-No lo sé, sólo volteé un segundo al cielo y vi una luz blanca. Fue creciendo, te empujé...
-¿Qué nos cayó?
-No lo sé, un pájaro, un avión, Superman...
En su rostro dibujóse una tenue sonrisa que parecía, más que por gracia, por un nerviosismo e intranquilidad. Como cuando explotas a carcajadas cuándo vas a hacer un deporte extremo, ese estilo tenía.
-Un ángel- dijo, en susurros, con una gran sonrisa.
Siguiendo su mirada, volteé hacia atrás...
III. Atmósfera

Mi vista se topó con una figura pequeña, una niña pequeña que no rebasaba la pubertad. Vestía totalmente de negro, tenía un par de alas negras.
Su cabello, era largo, le llegaba a media espalda, rubio, muy rubio.
Poseía una figura católica-gótica de una cruz que colgaba de su cuello.
Su tez, clara.
Sus ojos, penetrantes, hipnotizantes, claros, de un color oscuro. La mirada de aquella pequeña niña era de inocente repudio, jamás me había sentido así al ver a alguien.
Impacto.
Magnífico.
Pundonoroso
Raro.
Erudito.
Sentimental.
Increíble.
Osado.
Natural.
Abyecto.
Nefario.
Temoroso.
Espectacular.
Intenté pronunciar una palabra pero los sonidos sólo raspaban mi garganta.
Cómo si realmente pudiese leerme los pensamientos, dijo con una voz angelical.
-Kathleen, mi nombre es Kathleen.
Realmente me sorprendió, mi mueca reflejó la eterna sorpresa.
-Tengo 10 años... Y he caido del cielo...- Volvió a decirme como si realmente le dialogara.
-¿D-del cielo-o?- Temblorosa dijo mi pareja.
-Si, Angela. Del cielo. Todos los angeles caemos...
Pensé eso durante un segundo... Y dijo después: "Papá me dijo que todos los ángeles caen"
...arefsómta asned al ne óropave es Y

