Sobre su redacción: No, no diré nombres, (casi) para la comodidad de Al y... ¿Por qué no? Para tu comodidad también.
Y sólo se puso su minifalda, su blusa a la cintura y sus grandes stilettos... De 10 cm.
Las patéticas excusas de la mujer sólo bastaban para un completo idiota. Él no lo era... en aquellos tiempos.
Tratándose de explicar la situación, se fue a un café, pidió una deliciosa malteada y sólo miró el periódico, haciendo caso mínimo a este...
De pronto ahí la vio. Con otro sujeto...
¿Algún familiar de la fémina?
No. El ya conocía su familia entera. Ya llevaban 2 años saliendo...
Aquél sujeto se daba los derechos y privilegios que él debería poseer.

Pero... ¿Acaso ella dijo que no porque estaba enferma?
Iluso. Ella no está enferma. De hecho se ve mejor que nunca.
-¿Por qué no salió conmigo y con ese sujeto sí?- Pensaba lleno de furia...
¿Sabes lo que yo pensé? ¿Por que el amor es tan ciego y no le armas un teatrito?
Lástima que no aprobé telepatía... No te llegó mi mensaje...
Sólo dos horas después me llamaste, llorando... Desde el baño de aquél café...
Pidiendo consuelo...
-¿Al?
-Oye, me siento mal, desilusionado, engañado...
-Si, lo sé...
-¿eh?
-Estoy en la mesa de atrás de donde tu estabas
-¡¿Y por qué no me dijiste ni me saludaste?!
-Quería ver que es lo que sucedía...
Claro, me dejaste de hablar unas semanas... Y no te culpo...
Pero agradezco de verdad que abriste los ojos y luego me agradeciste...
¡Y tu que pensaste que te había dejado plantado!



