
Siento no haber sido mejor.
Sé que sabes que intento hacerlo... lo mejor que mi existencia me permite...
Sólo que creo que no sabes a lo mucho que me he de enfrentar...
Desde la libertad... hasta la agonía...
¡Si! ¡Yo sé que tu sabes que te amo!
¡Si! ¡Yo sigo soñando contigo!
Sigues siendo mi sueño, aunque nunca hemos podido progresar...
¡Si! estoy avergonzada... Y tanto... ¿Cómo pude dejarte ir sin robarte bien un beso?
Lo único que me acercó al hecho... fue... patético...
¿Lo recuerdas?
¿Lo sentiste como tal?
¿Sabías que era un beso?
Un beso con una excusa tonta...
¡Lo siento! No me pude controlar... Es que... Sentía que era lo mejor...
SENTIR
¿Cuánto tiempo habrá pasado ya?
¿Cuánto tiempo ha sido para olvidarte?
Te apuesto que más ... de lo que duró...
Antes de todo el frenesí, decidí olvidarte... Y estoy arrodillada en frente de ti...
De acuerdo, no funciono...
Después, intenté ignorándote... Y... Tampoco funcionó...
¿¡Por qué te tienes que aparecer constantemente en mis pensamientos!?
¿¡Qué no puedes hacer algo mejor!?
Posteriormente a eso... Terminé en lo bajo...
Intentando con otra persona... Haber si por obra del espíritu santo te ibas de mi cabeza...
Y... No... terminé por lastimarlo a él...
Y ahora te quiero más...
¿Por qué no te tomé cuándo te tuve cerca?
Ah. Ya lo recordé... Ja, ja, tu también ya lo recordaste...
La agresividad de... mi persona... se debe a un sentimiento totalmente diferente...
Amor...
Pero... Yo no estoy preparada para eso
Me imagino que... duele... Si... siento que duele...
El tiempo...
El amor...
El tú...
El yo...
El nosotros...
sábado, 29 de noviembre de 2008
21. Cinismo Sentimental
CINISMO SENTIMENTAL
domingo, 16 de noviembre de 2008
20. Kiss My Eyes And Let Me To Sleep
KISS MY EYES AND LET ME TO SLEEP
Me era imperturbable... indiferente...
Tomó la navaja y comenzó a oscilar en sus minúsculas muñecas, casi huesudas.
Empezé a perder el interés de salvarla. Después de todo, ¿Era ella quién lo hacía por su bienestar, no?
Quería permanecer lejos de mí, lo pude identificar.
Pero... ¿Sólo reprimiendola lograba su suicidio? Si hubiese sido así, desde antes hubiera fallecido.
Sólo alguien -creo yo- pensó que lograría evadir mis sospechas... Aún así, ella no estaba ahí para salvarla... Y yo, yo... había ganado la guerra.

Me era imperturbable... indiferente...
Tomó la navaja y comenzó a oscilar en sus minúsculas muñecas, casi huesudas.
Empezé a perder el interés de salvarla. Después de todo, ¿Era ella quién lo hacía por su bienestar, no?
Quería permanecer lejos de mí, lo pude identificar.
Pero... ¿Sólo reprimiendola lograba su suicidio? Si hubiese sido así, desde antes hubiera fallecido.
Sólo alguien -creo yo- pensó que lograría evadir mis sospechas... Aún así, ella no estaba ahí para salvarla... Y yo, yo... había ganado la guerra.
domingo, 2 de noviembre de 2008
19. A Kiss After Dying
A KISS AFTER DYING

Una bella tarde, en efecto, bella. Sólo yacía en el verde césped, escuchando aquella suave melodía... Nuestra canción... ¿La recuerdas?
Yo no quería bailar... menos una canción así... Yo no estaba segura de mis sentimientos hacia ti... Pero, ahora, te prometo que lo estoy. Algún día que tenga tiempo te lo contaré todo...
Dulce, dulce melodía... Una y otra vez... tu abres la puerta... te acercas a mí...Y sigo enamorada de ti...
Cuando te vi acercándote a mi y yo con mis audífonos presentí que sucedería algo... Pero no pasó...
¿Por qué?Yo quería que pasara algo...
Ah... Ya lo recuerdo... Una amiga en común estaba con nosotros...
Luego le dijiste que la odiabas... Y yo me quedé con perfil de desconcertada.Pero... No lo estaba. Yo estoy seguro de por qué la odias... Y todo eso.
¿Por qué la timidez existe?
En fin...
Llegue a mi casa con cierto brío de tristeza... Yo esperaba tanto de ti... y aún espero ese tanto de ti...Mi mamá me preguntó sobre mi estado. Yo ni siquiera me tomé la molestia de responderle. Estaba fija en que me ibas a hablar para decirme algo. Puse mi celular a un metro de mi. Toda la tarde. Y no. No hubo llamadas de ti. ¡Yo necesitaba escuchar tu voz!
Confieso que no tengo particularidades telepáticas. Algunas personas si las tienen... Mis papás... Si se necesitan los dos... Se llaman...
¿Acaso no me necesitas?
Cerré el cuarto con llave. Nadie la podía abrir... Sólo me oían susurrar... Y...y... sollozar...
Cesé de llorar... Estaba bastante cansada... y dormí largamente...
Al día siguiente, en la escuela, ni siquiera te percataste de lo mal que lo pase.
¿Podrías ser un poco más perceptivo?
Yo tenía unas ganas increíbles y algo siniestras de llevarte a un rincón, lejos de nuestras incómodas amistades... Demostrarte lo mucho que te quise con un tierno beso...
Todo me lo imaginé...
Dio el toque de clases y me sentí el ser más infeliz del planeta. No te había expresado lo mucho que siento por ti.
Seguro tu estarías feliz de que lo demostrase. Según los rumores, te sigo gustando...
Pero... ¿Por qué no me lo dices tan seguido?
¿Por qué utilizas una jerga que no comprendo y lo tomo más literal?
Eso sucedió millones de veces... Que tu sigas necio a no admitirlo... No es mi problema...
¿Sabes que recuerdo también?
Las veces que me rodeaste con el brazo, arriba de mis hombros...
¡Cuántas oportunidades para abrazarme y aferrarme a ti perdí!
Dios, mi estupidez no me deja de sorprender.
Tanto que te quise... Y tu... tan... Gris...
Tan duro... tan no tú...
A-aquí tengo unas flores... Blancas... Te las dejo aquí... en tus manos frías... junto a estas palabras...
Desde aquí arriba veo que me estás dando un lindo beso...
¡Tanto que lo peleé!
Mis labios, después de un día, se tornan cálidos y húmedos. Son el reflejo de los tuyos en los míos... La impresión durará... Aunque yo esté aquí arriba... Y tu... Abajo... Llorando...
¿Por qué tardaste tanto tiempo en querer decirme tus sentimientos?
¿Por qué te echo toda la culpa?
Amor mío... Te estoy esperando aquí... Regresaré una noche por ti... para que tomes mi mano y vengas conmigo...
Recuerda que para mí nunca es suficiente... Aún no ha terminado
jueves, 30 de octubre de 2008
18. Fade To Red
Esta, es mi entrada más metafórica que pude haber escrito en mi vida... Intenten entenderla y pongan lo que han entendido en los comentarios... Para eso sirven : D
FADE TO RED
Tomó una navaja y empezó a herir sus muñecas. Brotaba sangre, instintivamente, saciando el apetito voraz de la habitación.
La habitación se lo pidió... Su blanca claridad le susurró que realizara tal acto.
No quería ser tan blanca.
Salpicó. ¿Por qué? El cuerpo empezó a revolotear con sus muñecas sangrantes por toda la blanca extensión...
¿Con qué fin? Con el de iluminar la habitación...
El blanco es el color de la luz...
¿Sería más propio decir: "para apagar la habitación"?
¡Eso es lo que menos me importa!
Quiero decir, si se apaga la esencia de la habitación, deja de ser habitación... ¿Ahora se convirtió en modelo a seguir?
El pequeño ser que se encuentra desangrado en el casi luminoso suelo... Fue mandado ¿No?
En esta abadía se iluminaron muchos códices... o, como anteriormente explicado... ¿Se apagaron?
FADE TO RED
Tomó una navaja y empezó a herir sus muñecas. Brotaba sangre, instintivamente, saciando el apetito voraz de la habitación.
La habitación se lo pidió... Su blanca claridad le susurró que realizara tal acto.
No quería ser tan blanca.
Salpicó. ¿Por qué? El cuerpo empezó a revolotear con sus muñecas sangrantes por toda la blanca extensión...
¿Con qué fin? Con el de iluminar la habitación...
El blanco es el color de la luz...
¿Sería más propio decir: "para apagar la habitación"?
¡Eso es lo que menos me importa!
Quiero decir, si se apaga la esencia de la habitación, deja de ser habitación... ¿Ahora se convirtió en modelo a seguir?
El pequeño ser que se encuentra desangrado en el casi luminoso suelo... Fue mandado ¿No?
En esta abadía se iluminaron muchos códices... o, como anteriormente explicado... ¿Se apagaron?
sábado, 25 de octubre de 2008
17. Unholy Confessions
U N H O L Y C O N F E S S I O N S
Lo que te es placentero, me está matándome...
No quiero caer en ese abismo, tan profundo... Sólo toma mi mano y sálvame de las tinieblas.
Vuélvete mi Jesucristo personal, no me abandones...
Sólo un paso más, un segundo menos, todo acabó.
Por ahora, todo está cayendo sobre nosotros. No estuvimos al tiempo.
La muerta botánica nos señala nuestro camino. Ese camino empedrado y manchado... De varias almas que han intentado...
¿Qué hay al final?Quizá un abismo aún más profundo...
Pero ya no estaré sola... Quiero que vengas conmigo...
El sentimiento ¿Ha sido borrado de tu corazón?
martes, 21 de octubre de 2008
16. I Ain't Dead Yet
UUUUUUUHH... Hace 2 años escribí este escrito, en una hoja primero... Y me gustó tanto, tanto que lo transcribí a una hoja en limpio... Y me gustó aún más y lo puse en diferentes hojas, diferentes materiales también... ¡Cómo sea! Disfruten :D
I AIN'T DEAD YET

Un lugar en el cual
el féretro protagonista,
debería estar saciado con mi cuerpo
y con mi alma dependiente.
Busca seguridad.
Teme a la llama eterna de la penumbrosa puerta.
Mi fantasma vengaría mi vida.
Corta e inútil estadía en este repugnante lugar.
Descansar en paz es el premio.
Teme a la llama eterna de la penumbrosa puerta.
Mi fantasma vengaría mi vida.
Corta e inútil estadía en este repugnante lugar.
Descansar en paz es el premio.
Por la misma razón
todos vamos a morir alguna vez.
...
Sólo que yo controlaré el repetitivo fenómeno
Experimentaré con él...
Y pues, lo menos que puedes esperar..
Es mi adelanto a dicha fatalidad.
martes, 14 de octubre de 2008
15. Un pecado compartido
Primero, contiene contenido (redundancia) explícito. Leerlo es bajo tu riesgo y a tu estado de ebriedad.
Segundo, lo publiqué a petición de 4 personas que ya han leído el texto.
Tercero y último, disfruten.
UN PECADO COMPARTIDO
Y sentíase sucia. La ducha no le había quitado aquella sensación tan perturbante.
Ya en interiores, se tumbó a la cama, ocultando su rostro entre sus manos, sollozando eufóricamente.
Con la música a todo volumen nadie la escuchaba. ¿También tendría algo que ver el hecho de la no parecencia de ninguno de sus familiares? Tal vez.
Soledad. Pensamientos. Diversos pensamientos le hacían recordar el hecho de su no conocimiento sobre la persona que ya había impugnado las raíces más hondas del infierno, conociéndola íntimamente... pero aún no del todo.
Previamente, aquél día, las hormonas estaban en su máxima expresión. Ese beso encendió muchísimas sensaciones, sofocándola, pero, sobre todo, dejándola vulnerable. Rafael, su eterno compañero, fue listo y se atrevió a deslizar su mano más allá del límite de la falda de Eva.
Su otra extremidad, tenía a tientas el principio del seno de la chica. La fémina se situaba quieta. No sabía que hacer.
Al fin, con un gran impulso de voluntad se orilló y cayó al suelo, se levantó con el rostro en manos -un rasgo muy típico de ella- y se fue corriendo... Tomó el primer taxi con la ropa mal puesta. La dirigió a su casa y cóbrole una cantidad baja. Eran cercanos con respecto a bienes raíces. Y también, desde ahora, quizá en otro mérito.
Ese rojo sillón fue el único testigo de aquél acto.
Eva gritaba con toda su alma, tanto que traspasó aquella amarga melodía, alta y amarga melodía.
Secó sus lágrimas y taradeaba la canción, no dejando de olvidar la vergonzosa situación de la previa mañana. Sentía el pecado corromper su alma, manchándola con un increíble y oscuro amorfo destello de oscuridad.
Cómo antes está mencionado, la fuerte música era la única señal de vida en ese hogar. Su hogar. Todos habían salido, ella no. Se sentía tan culpable, tan fácil... una puta...
La canción que sonaba en ese preciso momento era la que mejor acongojaba ese sentimiento. De pronto, levantó la vista para tomar el reproductor, y poner un volumen un poco más adecuado para gozar ese instante.
Algo irrumpió con la serenidad del hogar.
Rafael, al marco de la puerta se encontraba, observando a Eva.
Amándola.
Poseyéndola.
Deseándola.
Desnudándola.
Besándola.
La música desapareció.
-"¿Qué haces aquí?"- dijo ella, con un tono claramente alterado.
-"Si..."- fue lo único que atinó a decir el exitado muchacho.
La chica, desesperadamente y en vano, halaba la sábana semi transparente de la cama desarreglada, para cubrir su cuerpo que él conocía a medias.
Se sentó así, quitando toda tentación...
El chico, inherentemente, se despojó de su camiseta, dejando al descubierto su formado tórax.
Ella, Eva, desviando la mirada del atrayente cuerpo, miróle a los ojos.
-"Aquí, Rafa, entre nos... Todo ha acabado."
-"Si..."- Volvió a atinar el joven, mirando el cuerpo femenino, quitándole una a una las prendas. De las pocas prendas. Con la mirada. Bajo esa sábana.
Rafael se acercó a Eva, esta, tomó sus piernas entre brazos, contra sí... temblorosa.
Pero el deseo infernal que él sentía era unívoco a todo ser racional. Sus ojos ardían y su cuerpo, maquinalmente, se acercaba al de la temblorosa Eva.
Se sentó a su lado. Un sólo movimiento perceptible y se encontró con su cabello húmedo y ondulado... acariciándolo, cada fino cabello, como si tuviera una verdadera afición.
Bajó la mano a su barbilla que asió con un delicadísimo cuidado. Miróle a los ojos con aquella cierta comunicación retinal.
El bien sabía como sacar a Eva de sus concordes pensamientos. Cuerdos y puros pensamientos e ideologías.
Tomó su mano y la entrelazó entre la suya. Una vez más. Ella por más que sabía sus movimientos, no podía superarlo. Volvía a caer.
Rafa tomó la otra mano, dejando así sus piernas libres y vulnerables. El audaz chico se adentró abriendo las piernas de la chica. Su cuerpo estaba entre ella.
Un beso... dos besos... Empleando toda la pasión que cabe en na pareja dispuesta a amarse mutuamente. No había límites.
Los labios, los ligeros labios masculinos, que Eva ya había rozado cientos de veces, fueron directo a su cuello, haciendola entrar al cielo, hasta vociferar un ligero alarido de negación.
Las veloces manos de Rafael deslizaban los tirantes de su prenda íntima de su espalda hasta los codos. Luego, quitó la prenda por completo, que lanzó detrás de él.
Besó los atributos ya descubiertos de Eva, humedeciendo mucho los labios.
Tal vez demasiado.
Se levantó una única vez para desabrochar aquella bragueta, de sus pantalones algo ajustados, que tenían razones para estarlo. Un gran bulto se ocultaba en ellos, y salió a presión, húmedo y dirigiéndose a ella.
Volvió a caer a la cama con Eva, sobre Eva... con una obvia delicadeza...
Los húmedos y entreabiertos labios masculinos se deslizaban por el cuerpo de Eva. De norte a sur...
La altura de la cabeza de la chica era favorable. Observaba claramente como era poseída.
Ya no temía, ya no...
El rostro de Rafael bajó vertiginosamente. Despojando la prenda, dejó libre la zona más íntima del cuerpo de la joven.
Con una extremada calidez, besó los muslos, las rodillas... y volvió a subir a los labios...
Los besos apasionados de Rafael hacían casi imperceptible el hecho de que estaba cada vez más dentro de ella... Literal y íntimamente.
Cuando dejó de besarla y se enfocó en convertir su cuerpo en uno sólo con ella, fue cuando la chica lo rechazó, pero débilmente...
Ella quería compartir con el una felicidad satisfactoria.
Eva era de Rafael. Sólo de Rafael... Una vez, dos veces... hasta tres veces... Frenéticamente de el...
Sólo existía el acto. Dos culpables. Un testigo. Un inerte testigo. El lugar...
El salió de ella y se acostó a su lado, con un suspiro expresó la satisfacción y complacencia que había sentido.
La mano de Rafael se situó en el corazón de Eva. Fuertes y penetrantes latidos...
Ella colocó su mano de menor tamaño encima de la de él...
-"Te amo"- expresó con un auténtico valor el chico.
Eva no respondió. Fingíase dormida... Lo cuál incitó a Rafael a imitarla...
Segundo, lo publiqué a petición de 4 personas que ya han leído el texto.
Tercero y último, disfruten.
UN PECADO COMPARTIDO
Y sentíase sucia. La ducha no le había quitado aquella sensación tan perturbante.
Ya en interiores, se tumbó a la cama, ocultando su rostro entre sus manos, sollozando eufóricamente.
Con la música a todo volumen nadie la escuchaba. ¿También tendría algo que ver el hecho de la no parecencia de ninguno de sus familiares? Tal vez.
Soledad. Pensamientos. Diversos pensamientos le hacían recordar el hecho de su no conocimiento sobre la persona que ya había impugnado las raíces más hondas del infierno, conociéndola íntimamente... pero aún no del todo.
Previamente, aquél día, las hormonas estaban en su máxima expresión. Ese beso encendió muchísimas sensaciones, sofocándola, pero, sobre todo, dejándola vulnerable. Rafael, su eterno compañero, fue listo y se atrevió a deslizar su mano más allá del límite de la falda de Eva.
Su otra extremidad, tenía a tientas el principio del seno de la chica. La fémina se situaba quieta. No sabía que hacer.
Al fin, con un gran impulso de voluntad se orilló y cayó al suelo, se levantó con el rostro en manos -un rasgo muy típico de ella- y se fue corriendo... Tomó el primer taxi con la ropa mal puesta. La dirigió a su casa y cóbrole una cantidad baja. Eran cercanos con respecto a bienes raíces. Y también, desde ahora, quizá en otro mérito.
Ese rojo sillón fue el único testigo de aquél acto.
Eva gritaba con toda su alma, tanto que traspasó aquella amarga melodía, alta y amarga melodía.
Secó sus lágrimas y taradeaba la canción, no dejando de olvidar la vergonzosa situación de la previa mañana. Sentía el pecado corromper su alma, manchándola con un increíble y oscuro amorfo destello de oscuridad.
Cómo antes está mencionado, la fuerte música era la única señal de vida en ese hogar. Su hogar. Todos habían salido, ella no. Se sentía tan culpable, tan fácil... una puta...
La canción que sonaba en ese preciso momento era la que mejor acongojaba ese sentimiento. De pronto, levantó la vista para tomar el reproductor, y poner un volumen un poco más adecuado para gozar ese instante.
Algo irrumpió con la serenidad del hogar.
Rafael, al marco de la puerta se encontraba, observando a Eva.
Amándola.
Poseyéndola.
Deseándola.
Desnudándola.
Besándola.
La música desapareció.
-"¿Qué haces aquí?"- dijo ella, con un tono claramente alterado.
-"Si..."- fue lo único que atinó a decir el exitado muchacho.
La chica, desesperadamente y en vano, halaba la sábana semi transparente de la cama desarreglada, para cubrir su cuerpo que él conocía a medias.
Se sentó así, quitando toda tentación...
El chico, inherentemente, se despojó de su camiseta, dejando al descubierto su formado tórax.
Ella, Eva, desviando la mirada del atrayente cuerpo, miróle a los ojos.
-"Aquí, Rafa, entre nos... Todo ha acabado."
-"Si..."- Volvió a atinar el joven, mirando el cuerpo femenino, quitándole una a una las prendas. De las pocas prendas. Con la mirada. Bajo esa sábana.
Rafael se acercó a Eva, esta, tomó sus piernas entre brazos, contra sí... temblorosa.
Pero el deseo infernal que él sentía era unívoco a todo ser racional. Sus ojos ardían y su cuerpo, maquinalmente, se acercaba al de la temblorosa Eva.
Se sentó a su lado. Un sólo movimiento perceptible y se encontró con su cabello húmedo y ondulado... acariciándolo, cada fino cabello, como si tuviera una verdadera afición.
Bajó la mano a su barbilla que asió con un delicadísimo cuidado. Miróle a los ojos con aquella cierta comunicación retinal.
El bien sabía como sacar a Eva de sus concordes pensamientos. Cuerdos y puros pensamientos e ideologías.
Tomó su mano y la entrelazó entre la suya. Una vez más. Ella por más que sabía sus movimientos, no podía superarlo. Volvía a caer.
Rafa tomó la otra mano, dejando así sus piernas libres y vulnerables. El audaz chico se adentró abriendo las piernas de la chica. Su cuerpo estaba entre ella.
Un beso... dos besos... Empleando toda la pasión que cabe en na pareja dispuesta a amarse mutuamente. No había límites.
Los labios, los ligeros labios masculinos, que Eva ya había rozado cientos de veces, fueron directo a su cuello, haciendola entrar al cielo, hasta vociferar un ligero alarido de negación.
Las veloces manos de Rafael deslizaban los tirantes de su prenda íntima de su espalda hasta los codos. Luego, quitó la prenda por completo, que lanzó detrás de él.
Besó los atributos ya descubiertos de Eva, humedeciendo mucho los labios.
Tal vez demasiado.
Se levantó una única vez para desabrochar aquella bragueta, de sus pantalones algo ajustados, que tenían razones para estarlo. Un gran bulto se ocultaba en ellos, y salió a presión, húmedo y dirigiéndose a ella.
Volvió a caer a la cama con Eva, sobre Eva... con una obvia delicadeza...
Los húmedos y entreabiertos labios masculinos se deslizaban por el cuerpo de Eva. De norte a sur...
La altura de la cabeza de la chica era favorable. Observaba claramente como era poseída.
Ya no temía, ya no...
El rostro de Rafael bajó vertiginosamente. Despojando la prenda, dejó libre la zona más íntima del cuerpo de la joven.
Con una extremada calidez, besó los muslos, las rodillas... y volvió a subir a los labios...
Los besos apasionados de Rafael hacían casi imperceptible el hecho de que estaba cada vez más dentro de ella... Literal y íntimamente.
Cuando dejó de besarla y se enfocó en convertir su cuerpo en uno sólo con ella, fue cuando la chica lo rechazó, pero débilmente...
Ella quería compartir con el una felicidad satisfactoria.
Eva era de Rafael. Sólo de Rafael... Una vez, dos veces... hasta tres veces... Frenéticamente de el...
Sólo existía el acto. Dos culpables. Un testigo. Un inerte testigo. El lugar...
El salió de ella y se acostó a su lado, con un suspiro expresó la satisfacción y complacencia que había sentido.
La mano de Rafael se situó en el corazón de Eva. Fuertes y penetrantes latidos...
Ella colocó su mano de menor tamaño encima de la de él...
-"Te amo"- expresó con un auténtico valor el chico.
Eva no respondió. Fingíase dormida... Lo cuál incitó a Rafael a imitarla...
